¿Donde están las sociólogas y los sociólogos?
Se pregunta uno cuando la problemática local de Ciudad Juárez se amotina ante nosotros, invadiendo los espacios mediáticos o materializándose en casos cada vez más en la inmediatez de los círculos de nuestras redes o incluso trasgrediendo nuestra cotidianidad, tocándonos por dentro al ser vivenciada no como nota periodística sino como experiencia vivida de cerca, en carne propia o mediante un ser querido, cercano e intimo.
A tal pregunta, uno espera algún posicionamiento del gremio o una palabra lúcida que oriente y resignifique lo acontecido. Quisiéramos que las entrañas de quienes portan un título universitario en el que se lee "licenciado en sociología" se movilizaran e hicieran el milagro de materializarse frente a nosotros en tanto colectivo o gremio. Que el poder que provee el saber técnico-académico, impidiera el silencio/cómplice o mediara la situación, hiciese más humana la existencia o contribuyera a aminorar el sufrimiento inferido sobre los cuerpos y los espíritus por las "consecuencias perversas" de esta modernidad acentuada, vivida en esta frontera como neoliberalismo salvaje, descarnado y sin misericordia.
Sin embargo eso no acontece de forma inmediata, acentuando con ello nuestra desilusión o escepticismo por encontrar respuestas, salidas o comprensión a la problemática local. Es entonces que empezamos a preguntarnos si para el caso de la sociología, de las sociólogas y los sociólogos, se puede hablar de gremio como se hace para las profesiones liberales, como el derecho, la economía, la medicina, la psicología, la arquitectura o la ingeniería. Tal parece que a la experiencia de ser sociólog@s, en tanto oficio no se le puede pedir que acontezca como sucede con los casos de las barras de abogados, los colegios de arquitectos o las asociaciones de profesionistas de profesiones como las ingenierías, medicas o administrativas.
La sociología se ejerce de otra manera... ser sociolog@ implica otras muchas cosas diferentes... no podemos esperar lo mismo.. estamos hablando no de una profesión diseñada para algún perfil de un puesto determinado o alguna solicitud predefinida de empleo en el diario local... he ahí su gran dificultad... esta sociedad enferma no sabe decir que le duele... enunciar su demanda... como lo espera el psicólogo de su paciente... el abogado de su cliente o el arquitecto de quien solicita sus servicios.
Que lastima que las cosas no sean tan sencillas.
Pero si la sociedad en tanto tal no puede expresar sus demandas o requerimientos… la pregunta natural que surge… es: ¿sabrá el sociólogo o la socióloga poder reconocer/descubrir el papel que le toca jugar? ¿un grupo de sociólog@s que se reúne hace gremio? ¿podrán hablar en nombre de la sociología e interpretar las demandas de la sociedad? ¿lo colectivo… lo agregado del problema… (un colectivo de sociológ@s) resuelve esta paradoja? En tal caso… ¿a que está llamado un COLEGIO DE SOCIÓLOG@S?